cierto fin de semana fuimos alegremente a san dieguín la chaparra, jill layton y yo. nos fuimos de calecia, llegamos a ikea, sha la la, todo feliz, comimos en la pizzería uno (la mejor pizza de allá!!!), llegamos a casa de yvettina, party, cena y a dormir. entonces sucedió que la chaparra y yo fuimos absorbidas por la dimensión desconocida…
yvettina sacó colchonetas, almohadas y cobijas. mientras jill se desmaquillaba (porque ella es muy cuidadosa con esas cosas), la chaparra y yo procedimos a hacer nuestro tendido, uno para las tres, en el suelo. decidimos compartir cobijas y extendimos la primera, una larga y calientita cobija color beige. entonces sucede que…:
chaparra: lupita, mira esto!!!
(me dice mientras busca desesperada entre la cobija, las sábanas y el colchón algo que explique noséqué cosa)
yo: gademet!!! qué es esto???
yo: gademet!!! qué es esto???
(mientras toco algo que me asusta, una cosa larga, dura, plana, con cola y trompa, incrustada en medio de la cobija)
chaparra: qué onda con esto??? qué es y cómo se metió allí???
chaparra: qué onda con esto??? qué es y cómo se metió allí???
(mientras la pobre se imaginaba la cobija en la secadora con un teni o un control de tele o algo así, con alguna parte incrustándose en la cobija por el calor)
yo: a la madre!!! parece… parece… aaahhh!!! un animal con dos trompas!!!
yo: a la madre!!! parece… parece… aaahhh!!! un animal con dos trompas!!!
(grito rejotillamente mientras aviento la cobija porque me dan demasiadas ñáñaras)
chaparra: no, no puede ser, debe haber una explicación. pero no le diremos a yvette, qué pena!!!
chaparra: no, no puede ser, debe haber una explicación. pero no le diremos a yvette, qué pena!!!
bueno, decidimos dormir con esa extraña cobija de cosas incrustadas y procedimos a tender el resto de cobijas. llegó jill y nos acostamos (claro que el extremo con el animal o lo que fuera incrustado le tocó a ella y no le dijimos nada… hasta el otro día y casi nos mata). cuando tomé mis cobijas para cubrirme sentí algo en mi extremo de cobija, lo toqué cuidadosamente y era algo cuadrado y con puntas!!! me levanté y le dije a la chaparra, y entonces no pudimos más. yvettina estaba frente a nosotros y apenas alcancé a decir “este… eeeh, yvette…” mientras levantaba el extremo de cobija con cosas extrañas incrustadas, cuando dice la mujer tal jovial e inocentemente como sólo ella puede serlo:
aaahhh!!! es una cobija eléctrica!!!
jajajajaaaaaaa!!!!!!!
plop!!! qué penita!!!
y salimos disparadas de la falsa dimensión desconocida. la identidad de la chaparra no la diré para no avergonzarla, ya que jill sí se avergüenza de nosotros!!!
